
¡Hola chicos! Bienvenidos de nuevo a nuestro blog. Hoy os vamos a comentar un poco acerca del trasplante de médula ósea ya que es algo desconocido para muchos. Pues bien, consiste en un procedimiento para reemplazar la médula ósea dañada o destruida por células madre de una médula ósea sana.
La médula ósea es el tejido graso y blando que se encuentra dentro de nuestros huesos y que produce glóbulos rojos. Las células madre son células inmaduras situadas en esta que dan origen a todas las diferentes células sanguíneas.
Antes del trasplante se puede administrar quimioterapia, radioterapia o ambas, pudiendo hacerse de dos maneras:
-Tratamiento ablativo (mieloablativo): altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia. Se destruye cualquier tipo de célula cancerosa y toda la médula ósea sana que queda para que crezcan nuevas células madre en la médula ósea.
-Tratamiento de intensidad reducida (minitrasplante): se suministran dosis más bajas, pensado para personas de edad avanzada o con otros problemas de salud.
CLASES DE TRASPLANTES
-Autotrasplante de médula ósea: las células madre se toman de uno mismo antes de recibir radioterapia con dosis altas. Se almacenan en un congelador. Después del tratamiento, estas se colocan de nuevo en el cuerpo para hacer células sanguíneas normales.
-Alotrasplante de médula ósea: las células madre se extraen de un donante compatible genéticamente. Se hacen exámenes de sangre para determinar la compatibilidad entre donante y receptor. Buenos donantes compatibles suelen ser hermanos, hermanas y a veces padres, hijos u otros parientes.
-Trasplante de sangre del cordón umbilical: es un tipo de alotrasplante. Las células madre se toman del cordón umbilical de un bebé recién nacido justo después del parto. Estas se congelan y guardan hasta el momento del trasplante. Como son muy inmaduras, no hay tanta necesidad de una compatibilidad perfecta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.