Los eosinófilos son uno de los distintos tipos celulares que forma parte del sistema inmunitario. Estas células participan en la respuesta inmune ante infecciones, pero pueden estar implicadas en variedad de patologías, como procesos inflamatorios o alergias.
Se producen en la médula ósea a partir de células madre y migran hacia la sangre, desde donde suelen dirigirse a órganos como el timo, el tracto gastrointestinal, las glándulas mamarias o el útero. No obstante, pueden llegar también a otros tejidos durante una respuesta inflamatoria. Estas células pueden ser activadas por diferentes moléculas, principalmente por citoquinas y quimiocinas como la interleuquina 5.
Los eosinófilos tienen distintas funciones. Son especialmente importantes en la defensa del huésped ante infecciones por helmintos, también llamados gusanos parásitos. Durante estas infecciones, los eosinófilos liberan diferentes sustancias que ayudarán a destruir el patógeno.

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