El trasplante capilar es un procedimiento mediante el cual se extrae pelo de determinadas zonas en las que nunca se cae el cabello, como las zonas laterales de la cabeza y la nuca (zonas donantes), y se transfiere a zonas calvas del cuero cabelludo (zonas receptoras). Tras una caída inicial a las 2 o 3 semanas, el pelo trasplantado vuelve a crecer en 2 o 3 meses (periodo de adaptación) y permanece allí durante el mismo tiempo que habría permanecido en su lugar de origen, conservando el mismo color y características de su zona original. Los resultados son definitivos y para toda la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.